Personas que existen… aunque quizá no así

Estas personas existen-Literatura para redefinir la realidad

Relatos para redefinir y aumentar la realidad

«Una vez leí la historia de un tipo llamado W. W. Jacobs. Luego lo conocí de verdad y sabes qué, no se parecía en nada a W. W. Jacobs»

Nadie es quien dice ser. Esto no significa que seamos personas con dos caras, ni que tengamos una identidad secreta o que mintamos por deporte. Es más sencillo que eso. Simplemente, nos equivocamos. Todos lo hacemos. Nadie sabe quién es en realidad porque no existe ninguna realidad que saber. Así que la inventamos, para nosotros y para los demás. ¿No son eso las redes sociales? Imaginad que los futuros biógrafos de los grandes personajes de la actualidad sólo tuviesen sus cuentas en redes para conocerlos, ¿qué saldría? Tanto da. Nadie es quien dice ser, pero es necesario decirlo, porque sino alguien lo dirá por ti. He aquí, por tanto, una versión posible de estas personas. Quizá no sea la verdadera, pero no importa porque ¿existe una verdadera?

Así que saludad a todas estas personas, pues son extraordinarias en su propia manera, idiosincrásicas y libres. Puede que surjan de personajes reales, pero toda persona surge de un personaje real, la realidad está construida por personajes y es de ellos de donde aparece la persona. Quiero decir que el personaje es una forma de comunicación de la persona, y que cuantos más personajes tengamos de cada uno, nuestra persona idiosincrásica aumentará y seremos más libres para representar lo que queramos y nos importe.

Hay quien piensa que el carácter es un valor y que cuanto más firme y rocoso, más importante y verdadero, pero nada más lejos de la realidad. El carácter fijo sólo es un estado de facilidad e implica servilismo, normalización y mecanicismo psicológico, lo más tonto en el mundo a la hora de crear un personaje para nosotros mismo. Porque tener carácter, como su nombre indica, nunca debería ser tener un carácter, debería significar tener todos los caracteres, una cuestión cuantitativa y no cualitativa. Así que reconoceros más allá de vosotros mismos y experimentar la posibilidad de ser cualquiera.

El carácter fijo sólo tiene sentido en su facilidad, pues al ser fácil es asumible al instante y por tanto muy sencillo de mercantilizar y vender. El carácter fijo sólo surge en sociedades donde la finalidad mercantil necesita de roles estáticos a los que colocar valor y hacer así más fácil la necesidad de comprar algo para ellos. ¡Abajo el carácter y abajo el principio de mercantilismo psicológico!

En definitiva, estas personas existen tanto o más que cualquier otro. En su existencia está la grandeza de la posibilidad. La posibilidad es lo que nos hace vivir más allá de la verdad y la mentira, dos principios que no son antitéticos, ni siquiera se refieren uno a otro. Porque que estemos vivos no es verdad, pues toda verdad ha de ser irrefutable siempre, y como podemos comprobar la gente se muere. Por tanto, que estemos vivos no es verdad, pero desde luego no es mentira. Que estemos vivos es posible y hay que celebrarlo. Hay que celebrar la posibilidad. ¿Cómo? Pues engrandando esta posibilidades.

Puede que los personajes de donde surgen estas personas existieran antes, pero no tiene sentido inferir un valor superior a lo que existió primero. Eso es esencialismo estúpido. Eso sería como afirmar que nuestros padres tienen mucho más valor que nosotros. ¿En serio crees eso? Sería el principio de la imposibilidad, la decadencia y la pesadilla.

Así que leed a estas personas, ellos os lo agradecerán con todo corazón porque hasta que no las leáis no serán posibles, sólo serán el eco del grito de un loco en el desierto.

¿Querríais eso para vosotros? Pues no lo queráis para los demás. Un abrazo fuerte y ¡viva la posibilidad!

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